Mi historia
¿Cómo pasé de atender emergencias a ayudar a las personas a comprender y regular el estrés crónico?
Si me hubieran preguntado hace veinte años cuál sería mi trabajo hoy, probablemente nunca habría imaginado que acabaría dedicándome a ayudar a las personas a comprender cómo el estrés puede influir en su salud.
Mi carrera profesional comenzó en un entorno muy diferente.
Durante años trabajé como enfermera en servicios de urgencias y emergencias, atendiendo situaciones donde cada minuto importaba y donde el objetivo era actuar rápido para resolver problemas que requerían una intervención inmediata.
Más adelante llegaron otras etapas profesionales: instituciones penitenciarias, salud laboral, inmigración, salud pública y, posteriormente, mi participación en la gestión sanitaria durante la pandemia de la COVID-19.
A simple vista parecen ámbitos muy distintos.
Sin embargo, con el tiempo me di cuenta de que todos tenían algo en común.
Lo que empecé a observar una y otra vez
A lo largo de los años atendí a miles de personas. Personas con problemas muy diferentes, historias muy diferentes y circunstancias vitales completamente distintas. Pero había algo que aparecía constantemente: Personas agotadas, personas que llevaban meses o años sin sentirse bien.
Personas que dormían mal, que vivían aceleradas, que sufrían dolores persistentes, problemas digestivos, dificultades para recuperarse o una sensación permanente de estar funcionando por debajo de sus posibilidades.
Y muchas veces el estrés estaba presente de una forma u otra. No siempre era el motivo principal de consulta. De hecho, en muchas ocasiones ni siquiera se mencionaba.
Pero aparecía en la historia, en los hábitos, en la forma de vivir, en la dificultad para descansar o en la sensación de estar sosteniendo demasiado durante demasiado tiempo.
Fue entonces cuando empecé a interesarme cada vez más por comprender qué ocurría en el organismo cuando esa situación se mantenía durante meses o años.
Buscando respuestas más allá de los síntomas
Mi experiencia profesional me enseñó muchísimo sobre la enfermedad aguda y la atención sanitaria. Pero también me hizo darme cuenta de que muchas personas necesitaban algo más.
Necesitaban comprender. Necesitaban entender por qué se sentían como se sentían. Necesitaban herramientas para recuperar capacidad de adaptación, energía y bienestar.
Esa búsqueda me llevó a profundizar en ámbitos relacionados con la regulación del estrés, el sistema nervioso, la salud digital, los hábitos de vida y los factores que influyen en nuestra capacidad de recuperación.
No buscaba una solución mágica. Buscaba entender mejor el funcionamiento del organismo y encontrar formas prácticas de ayudar a las personas a recuperar el equilibrio.
El nacimiento de StressZero
Con el tiempo fui integrando todo lo aprendido a lo largo de mi trayectoria profesional:
× La experiencia asistencial.
× La salud pública.
× La prevención.
× La educación sanitaria.
× La salud digital.
× Y el conocimiento sobre cómo el estrés puede influir en diferentes sistemas del organismo.
De esa integración nació StressZero. No como un método milagroso ni como una solución rápida. Sino como una forma de ayudar a las personas a conectar las piezas del puzzle.
A entender por qué el sueño, la digestión, la energía, la concentración o la sensación de bienestar no son compartimentos aislados.
Y a comprender cómo el estrés puede influir en todos ellos.
Cómo trabajo hoy
Hoy acompaño a personas que sienten que su cuerpo ya no responde igual que antes.
Personas que llevan tiempo cansadas, sobrecargadas o intentando encontrar respuestas.
Mi trabajo consiste en ayudarles a comprender qué factores pueden estar contribuyendo a esa situación y acompañarlas en la construcción de estrategias realistas orientadas a favorecer una mejor regulación y recuperación.
Porque después de todos estos años he llegado a una conclusión muy sencilla: Muchas veces el organismo no está fallando, simplemente lleva demasiado tiempo intentando adaptarse.
Y cuando entendemos eso, las cosas empiezan a verse de una forma diferente.



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